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  • La endometriosis puede recurrir en una paciente sometida a una intervención quirúrgica adecuada en un 15% de los casos, frente a un 80% de recurrencias en los casos en que la intervención quirúrgica se realiza de forma parcial

 

  • Entre un 10-15% de la población tiene endometriosis, un porcentaje que asciende hasta el 40-50% en el caso de las mujeres con problemas de esterilidad

 

  • Las mujeres con endometriosis tienen un leve riesgo de incremento de cáncer de ovario (1,3 puntos) y/o de tumores hormonodependientes como el de endometrio, así como una mayor frecuencia de melanoma y linfoma de Hodgkin

 

Pese a afectar a entre un 10-15% de la población, la endometriosis, que consiste en la existencia de mucosa del endometrio fuera de la cavidad del útero, es todavía una gran desconocida entre la población, tanto es así que muchas mujeres que la padecen ni siquiera lo saben. “En los casos de endometriosis profunda, el endometrio tiene capacidad de invadir el peritoneo de la zona de la pelvis, fijarse y producir fibrosis, inflamación y, por tanto, dolor pélvico”, explica el doctor Javier de Santiago, jefe del Servicio de Ginecología Oncológica de MD Anderson Cancer Center Madrid, que señala que es en estos casos de dolor intenso en los que la mujer suele finalmente consultar con un especialista. Otro de los motivos de diagnóstico, explica, es la imposibilidad por parte de la mujer de quedarse embarazada. “La endometriosis es la causa de la esterilidad en el 40-50% de las mujeres”, asegura el doctor de Santiago.

Aunque el primer abordaje de la endometriosis siempre es médico, con la prescripción de anticonceptivos orales, puede llegar un momento en que sea necesario un abordaje quirúrgico y, aquí, “es fundamental la primera cirugía”, enfatiza el doctor de Santiago, que apunta a que, si bien un 15% de las pacientes recurren tras una cirugía adecuada, este porcentaje de recurrencia se eleva hasta un 80% en pacientes que se someten a una cirugía parcial y/o no adecuada. “Es muy importante que la primera cirugía la realice un profesional experto en endometriosis porque, aunque la paciente sea intervenida posteriormente por un experto, los resultados ya no van a ser los mismos”, asegura este especialista, que siempre recomienda pedir una segunda opinión en estos casos.

En cuanto al porqué se produce esta patología, el doctor de Santiago explica que la teoría más extendida es que “la sangre menstrual, además de ser expulsada por el cuello del útero es expulsada también hacia atrás por las trompas de Falopio, lo que se conoce como menstruación retrógrada, que provoca que se produzcan implantes en los ovarios, el peritoneo…”, lo cual enlaza con que la endometriosis afecte a mujeres en edad fértil. “Si no existe regla ni estímulo hormonal, la endometriosis se atrofia y desaparece el dolor”, puntualiza este experto. Y de ahí la creencia también, continúa, de que la endometriosis “se cura” con el embarazo. “Los implantes de endometriosis pequeños pueden atrofiarse en los 12-18 meses en los que una mujer está sin actividad hormonal (embarazo más lactancia), por lo que se aliviaría el dolor, pero nada más, no es curativo”, detalla el doctor de Santiago.

 

La asociación entre endometriosis y cáncer

No existe evidencia científica para asegurar que la endometriosis incrementa el riesgo de cáncer, si bien sí es posible observar una asociación epidemiológica entre endometriosis y cáncer de ovario, algunos tumores hormonodependientes como el cáncer de endometrio, el melanoma y el linfoma no Hodgkin. Pero, incide este especialista, “es solo una asociación epidemiológica que implica un leve incremento del riesgo, pero que ni siquiera nos permite decir que la endometriosis es un factor de riesgo de este tipo de tumores”.

En concreto, continúa el doctor de Santiago, “existen dos tipos de cáncer de ovario, el de células claras y el seroso de bajo grado, cuyo riesgo de desarrollo es de 1,3 puntos más en las pacientes con endometriosis, una cifra que igualmente implica un riesgo bajo”. Además, también es posible establecer una relación entre endometriosis y riesgo de cáncer de ovario en aquellas pacientes con una mutación en el gen ARID1A. “En las pacientes con endometriosis que además son portadoras de esta mutación, sí que solemos extirpar los quistes siempre, ya que tienen más probabilidades de desarrollar un cáncer de ovario, pero no tanto porque la endometriosis se relacione con cáncer de ovario como porque el cáncer de ovario se relaciona con esta mutación”, aclara el doctor de Santiago.

De todas formas, es importante destacar aquí que el primer tratamiento que se le administra a las pacientes con endometriosis es anticonceptivo, ya que “la investigación ha demostrado que esta terapia previene la formación de quistes y endometriomas, además de reducir el riesgo de cáncer de ovario”, apunta este especialista.

Igualmente, a las pacientes con un diagnóstico temprano de endometriosis, una historia larga de enfermedad y antecedentes familiares de cáncer de ovario se les realiza un seguimiento más estrecho y riguroso mediante ecografías. Un control periódico que provoca que las mujeres con endometriosis que desarrollan un cáncer de ovario tengan un mejor pronóstico. “Los tumores de ovario se diagnostican de forma tardía en un 70-75% de los casos porque es un cáncer de muy rápido desarrollo, por lo que estas pacientes, al estar más controladas, son también diagnosticadas antes y, por tanto, tienen un mejor pronóstico”, apunta el doctor de Santiago.